martes

Francisca y Roberto

Roberto: Aló, ¿Está Francisca?


Javier: Eeeh, espera, déjame ver… (Grito) ¡Francisca, te llaman!

Francisca: ¿Quién es?

Javier: No sé, es un hombre.

Francisca: ¿un hombre?… dile que voy al tiro.

Javier: ¿aló?

Roberto: ¿aló?

Javier: Espera un rato.



20 segundos



Francisca: Aló, ¿quién es?

Roberto: Soy yo, eh, Roberto, ayer nos conocimos en el asado de Martín.

Francisca: ¿Asado de Martín?… Aaah, puede ser… ¿y para qué me llamas?

Roberto: Ayer conversamos mucho de música y me dijiste que te gustaba el jazz, entonces decidí invitarte a tomar algo a un pub que conozco donde tocan jazz unos tipos geniales.

Francisca: Hoy día… mmm, está bien…

Roberto: Buenísimo, ¿cuál es tu dirección?

Francisca: Vespucio con Colón. Los departamentos de la esquina, número 203.

Roberto: Te paso a buscar como a las 11:00.

Francisca: Nos vemos, chao.

Roberto: Chao.







Francisca: Aló… Jose, no sabes lo que me pasó.

Jose: ¿Qué?

Francisca: Ayer fui a un asado a la casa de Martín y estaba borrada, te juro que no me acuerdo de nadaaa y recién me llamó un tipo invitándome a salir a escuchar jazz a un pub.

Jose: ¿Qué? Pero si a ti te apesta el jazz.

Francisca: Jajaja si sé, pero según él que ayer hablamos de música y yo le dije que me gustaba. Hueona, pa’ peor le dije que sí y me va a pasar a buscar como en media hora más.

Jose: ¿Qué? Pero te volviste loca, no tienes idea de quien es y vas a salir con él.

Francisca: jajaja ni siquiera me acuerdo de su cara.

Jose: Definitivamente estás loca, tienes un serio problema.

Francisca: Ay da lo mismo, quiero salir a carretear todo lo que pueda.

Jose: Okey, hueá tuya, llámame mañana para saber que onda.

Francisca: Ya, de todas maneras, aaah, ¿me puedo poner la polera que se te quedó ayer acá?

Jose: Si idiota, pa’ qué preguntai si igual te la vas a poner si te digo que no.

Francisca: La dura jajaja, ya chao.

Jose: Chao.



11:20. Roberto toca el timbre y Francisca baja. Se suben al auto, Dave Matthews band, canción “Ants machine”.



Roberto: (rompe el silencio), ¿Y como lo pasaste ayer?

Francisca: Bien.

Roberto: Ojalá que te guste este grupo, yo he ido como tres veces a este bar y son “wuenísimos”.

Francisca: Si tocan jazz, me van a gustar de todas maneras.

Roberto: El grupo toca en varios pubs de Providencia.

Francisca: Aaah que buena.



Llegan al pub



Francisca: (dirijiéndose al mozo) Yo quiero una piscola con Alto del Carmen de 40 y Coca Cola light. Gracias.

Roberto: Yo quiero lo mismo.



La banda de fondo, 1:30, segunda piscola



Roberto: No sabía si llamarte porque no sabía si me ibas a decir que sí.

Francisca: Ay, obvio que te iba a decir que sí.

Roberto: Bacán, tenía muchas ganas de verte de nuevo.

Francisca: Yo también.



3:30, cuarta piscola



Francisca: Te digo algo, pero no te vas a enojar…

Roberto: Dale.

Francisca: No me acuerdo de nada de la casa de Martín, no me acuerdo de haber hablado contigo, ni siquiera me acordaba de tu cara.

Roberto: ah (risa nerviosa), voy al baño y vuelvo.







Roberto: Aló Pancho, hueón, te morí lo que me pasó.

Pancho: ¿Qué hueá, te follaste a la mina?

Roberto: No hueón, todo mal, la mina no se acordaba de mí y yo quedé como un pelmaso invitándola a salir y diciéndole que la quería ver de nuevo.

Pancho: Wajajaja, la mina cara-de-raja.

Roberto: Puta hueón, ahora soy un pastel pa’ la mina, me quiero ir y no verla más. Perra de mierda, qué se cree…

Pancho: Hueón, si la mina salió contigo sin acordarse de tu cara, es porque quiere agarrar, así que aprovecha.

Roberto: ¿Tu creí?

Pancho: Sí, de todas maneras. Hueón, te va a dar la pasada al tiro.

Roberto: La dura, tienes razón, ya me voy que me está esperando.

Pancho: Chao hueón y enséñale quién manda.







Francisca: Aló Jose, le dije todo a este hueón.

Jose: ¿quéee?, hueona loca.

Francisca: Es que caché que el hueón me quiere pa’ puro tirar y yo no soy así po y con eso le dejo las hueas claritas.

Jose: Ah, ¿y tu creís que porque le dijiste que no te acordabai de su cara el hueón no quiere tirar contigo?

Francisca: Ay, pero por lo menos cachó que yo no muero por él.

Jose: Sí, la dura tenís razón.

Francisca: Te corto que ahí viene. Chao, te llamo más tarde pa’ contarte.

Jose: Chao, suerte.



4:10



Francisca: Pucha Roberto no te enojís, es que tomé mucho. De algo me acuerdo, pero no de todo.

Roberto: Filo, si da lo mismo, en verdad yo tampoco que acuerdo de todo, pero me desperté y vi tu teléfono en mi mano y decidí llamar po, no perdía nada.

Francisca: Bacán, además lo hemos pasado increíble.

Roberto: No sé si increíble, pero bien.

Francisca: Ay pero nos queda toda la noche, lo podemos pasar increíble.



Sub consciente de Roberto: La tengo lista.

Sub consciente de Francisca: Puta que soy jote jajajaja.



Roberto: Y… cuéntame algo de ti.

Francisca: Mmm, a ver…



(Hablan como una hora y se dan cuenta de que tienen muchas cosas en común, se ríen y de repente los están hechando del bar)



Roberto: Bueno, te voy a dejar a tu casa.



Sub consciente de Roberto: Puta esta mina es la raja, la cagó, me voy a portar como un caballero y así salimos de nuevo porque me muero si no la veo otra vez.



Francisca: Eeeh, si po vamos.



5:00. Sub consciente de Francisca: Mijito rico, ahora me quiero ir a su departamento sí o sí, ojalá atine, o sino seria un imbécil y no salgo más con él.



Roberto: Chao, que estés bien, cuídate, te llamo.

Francisca: Tú también, suerte en tu tesis.



Sub consciente de Roberto: Que tierna que se acuerde que tengo la tesis, apenas se la nombré, la cagó la mina bacán.

Sub consciente Francisca: Hueón perno, ni siquiera me dió un beso. Perno de mierda, hueón trancado, si me llama no le contesto, no estoy ni ahí con meterme con hueones hueas.



Roberto: Chao.

Francisca: Chao.